martes, 13 de marzo de 2012
Luna naranja
Tuvimos una buena compañía de viaje.
Una enorme luna naranja.
Cuando llegamos nos preguntamos por qué tendrían cortinas por fuera de las puertas.
Para evitar que las moscas entren en casa, nos dijeron.
De noche, con el viento que azotaba los cortinajes y la poca iluminación, parecían espectros que trataban de entrar en las casas.
Docenas de estrellas nos observaban desde el negro cielo.
De día, la tierra era también naranja. Y las ruinas.
Una sirena sonó a la una del mediodía.
Parecía que avisaba de un bombardeo.
Es la llamada a comer, nos dijeron.
Todo está tan cerca y a la vez tan lejos.
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Me ha encantado el relato. Cuenta pero no dice. Insinúa pero no revela. Sugiere pero no descubre. Describe pero no desvela....
ResponderEliminarUn buen reflejo de lo que ha sido el finde
CA