domingo, 29 de enero de 2012

Si...


Si puedes mantener en su lugar tu cabeza cuando todos a tu alrededor
han perdido la suya y te culpan de ello.

Si crees en ti mismo cuando todo el mundo duda de ti,
pero también dejas lugar a sus dudas.

Si puedes esperar y no cansarte de la espera;
o si, siendo engañado, no respondes con engaños,
o si, siendo odiado, no te domina el odio,

y aún así no pareces demasiado bueno o demasiado sabio.

Si puedes soñar y no hacer de los sueños tu amo;
Si puedes pensar y no hacer de tus pensamientos tu único objetivo;
Si puedes conocer al triunfo y la derrota,
y tratar de la misma manera a esos dos impostores.
Si puedes soportar oír toda la verdad que has dicho,
tergiversada por malhechores para engañar a los necios.
O ver cómo se rompe todo lo que has creado en tu vida,
y agacharte para reconstruírlo con herramientas maltrechas.

Si puedes amontonar todo lo que has ganado
y arriesgarlo todo a un sólo lanzamiento;
y perderlo, y empezar de nuevo desde el principio
y no decir ni una palabra sobre tu pérdida.
Si puedes forzar tu corazón y tus nervios y tus tendones,
para seguir adelante mucho después de haberlos perdido,
y resistir cuando no haya nada en ti
salvo la voluntad que te dice: "Resiste!".

Si puedes hablar a las masas y conservar tu virtud,
o caminar junto a reyes y no distanciarte de los demás.
Si ni amigos ni enemigos pueden herirte.
Si todos cuentan contigo, pero ninguno demasiado.
Si puedes llenar el inexorable minuto,
con sesenta segundos que valieron la pena recorrer...

Tuya es la Tierra y todo lo que hay en ella,

y lo que es más: serás un hombre, hijo mío.


Es un poema de Rudyard Kipling escrito en 1896.

Tenía 31 años.

domingo, 22 de enero de 2012

Lo que no decimos

"Muchas veces las palabras que tendríamos que haber dicho no se presentan ante nuestro espíritu hasta que ya es demasiado tarde". André Gide (1859-1951) Escritor francés

¿Por qué no decimos lo que en algunos momentos necesitamos decir?

Por miedo a ser juzgados.

Por miedo a la reacción del otro.

Por amor. Para no hacer daño con la verdad (o con lo que para nosotros es la verdad)

Porque lo "pensamos mejor". Total, es una estupidez lo que iba a decir.

Por el "qué dirán". No vaya a ser que escandalicemos a alguien.

Por no cambiar las cosas.

Porque vivimos etiquetados. Creemos ser de una manera y estamos convencidos de que no podemos salirnos de esa etiqueta. En realidad no tenemos ni repajolera idea de cómo somos pero los demás nos conocen perfectamente, incluso algunos con sólo echarnos un vistazo. Increíble don. ¿Dónde hay que apuntarse para aprenderlo?

¿Hay más de nosotros en lo que no decimos que en lo que decimos?

Tal vez sí. Más de nuestro yo oculto (¿el verdadero?). El que, por supuesto, no mostramos a los demás y muchas veces ni siquiera a nosotros mismos. ¿Alguien puede decirme cómo acceder a él? GRACIAS

domingo, 15 de enero de 2012

De Montañas. Machapuchare. Cola de pez. Betsaide

"Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay muchas otras montañas por escalar." Nelson Mandela
(GRACIAS A K POR LA CITA)



Hoy ha sido uno de esos días en el que los metereólogos se equivocan. Predijeron lluvia. No ha llovido y no está lloviendo. Ha sido un día frío pero con sol (la foto está tomada hoy en el Betsaide).

Uno de esos días de invierno en el que la luz es tan clara que los bosques de pinos parecen un cuadro. Las púas de sus ramas parecen estar difuminadas.

El sol nos da en la cara a I y a mi (gracias por el medio bocata, estaba delicioso), cierro los ojos y recuerdo haber hecho esto mismo en otoño de 2009.

En aquella ocasión cuando abrí los ojos vi por primera vez el Machapuchare o "cola de pez". Me impresionó. Era una montaña singular con su doble cumbre que se asemeja a la cola de un pez. Era bella. E imposible de escalar (¿tal vez eso la hacía más bella?). Según nos contó el tío de Tesap, nuestro porteador, el gobierno nepalí ha prohibido su escalada porque nadie que haya intentado llegar a su/s cumbre/s ha vuelto.

Es la montaña que durante más tiempo observé. Tal vez porque me atraen las cosas complejas. Cuanto más complicado sea mejor.

Pensé que todos tenemos nuestro Machapuchare. En un sentido figurado claro. Nuestra montaña imposible de escalar. De momento.




Machapuchare. Fish's tail. 18 de octubre de 2009. Nepal


domingo, 8 de enero de 2012

AFRICA. La Utopía de un escapista



Lo decía Beryl Markham quien pilotó avionetas durante la década de los 30 en el este de África y publicó en 1942 West with the night. Un libro curioso donde la autora no se queja de nada ni tampoco hace alarde ninguno.

Si sumo los días pasados en ese continente no llego al mes y medio. A pesar de haber pisado 6 de sus países (uno de ellos durante unas horas), no lo conozco ni remotamente. Desde el primer día que lo pisé siempre he tenido la sensación de no tener derecho a estar allí, de ser una injerencia... Una sensación de vergüenza por poder estar allí para sacar mis fotitos y volver corriendo a mi casita en una cuidad con aceras, desagües, tejados de verdad y contenedores para la basura.

Esa verguenza se acentúa con los niños. Give me money. No se lo das y te miran con pena no con enfado. ¿A dónde va el dineral que pagamos a las agencias de viajes por ir a África?

A pesar de producirme esas emociones siempre vuelvo y sigo queriendo volver. Como si algún día fuera a encontrar el modo de devolver lo que se me ha dado.

Tiempo. Para ver llegar la lluvia,

Intensidad. La del rojo de la tierra.
Fuerza. La del viento.
Medida. La tierra se hace pequeña y el cielo enorme

ESKERRIK ASKO

Escapismo

Según  la definición de la Wikipedia, el escapismo es la práctica de escapar desde un encierro físico o de otras trampas. Los escapistas (también llamados "artistas del escape", que no del "destape") escapan de esposas (como las de los policías se entiende), camisas de fuerza, jaulas o cofres.

¿Se considerarán escapistas aquellos que por unos instantes quieran escapar de su realidad? Por qué no... Al fin y al cabo, la realidad es un encierro físico...

¿Seremos todos escapistas en algún momento?

Hay escapismos pequeños: un trozo de chocolate, una película. Ya lo decía Mafalda, o mejor dicho Libertad, que pedía al heladero un escapismo de pistacho...

Y grandes escapismos: viajar llevándote todo tu cuerpo (cuanto más lejos mejor en mi caso) y viajar con la mente (¿qué es si no muchas veces el hecho de leer?)

¿Cuál es el objetivo de este escapismo? Experimentar. Ver cosas que nunca hayas visto. Sentir cosas que nunca hayas sentido.